El ser humano tiene una naturaleza indeterminada. Las personas no están programadas, sino que se ven obligadas a decidir continuamente sobre cómo y hacia dónde quieren dirigir su vida. El origen de lo moral está en la necesidad de decidir cómo se quiere vivir, a pesar de presiones sociales y los condicionamientos biológicos y culturales.

Desde nuestro punto de vista, consideramos que la misión de la educación en valores debería consistir en la superación de la socialización de los mismos para fijarse objetivos próximos a la capacidad crítica, autonomía y racionalidad de la persona en situaciones de conflicto ético.

En este sentido podemos decir que un valor es tanto un bien que responde a necesidades humanas como un criterio que permite evaluar la bondad de nuestras acciones. Los valores son múltiples y variados, para cumplir con nuestra misión y visión nos proponemos los siguientes valores:

  • JUSTICIA. Es la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno su derecho.
  • IDENTIDAD. Rasgo inconfundible de una persona.
  • RESPONSABILIDAD. Cumplir con sus obligaciones, como estudiante y parte integrante de la sociedad en que vive.
  • SOLIDARIDAD. Sentimiento que impele a los hombres a prestarse una ayuda mutua.
  • RESPETO. Práctica de valores.
  • LABORIOSIDAD. Formar en el estudiante hábitos para el trabajo.
  • LEALTAD. Interioridad de actitudes de franqueza, sinceridad y honradez, nobleza y fidelidad a sus principios.
  • DEMOCRACIA. El estudiante piensa y actúa con libertad, respetando los derechos de los demás.
  • VERACIDAD. Es la conformidad de nuestros hechos y palabras con nuestros pensamientos.